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5. Obeliscos, Templos y Torres

5. Obeliscos, Templos y Torres

Obelisco egipcio en el Templo de Luxor

Dentro de las antiguas naciones paganas, no solamente fueron hechas estatuas de los dioses y diosas en forma humana, sino que muchos objetos eran venerados y tenían un significado simbólico, oculto y misterioso.

Un ejemplo de esto se puede ver en el culto a los antiguos obeliscos, uno de los cuales podemos ver en la ilustración que se acompaña. Diodoro dice que la reina Semiramis erigió un obelisco en Babilonia de 130 pies de altura.[50]
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En esta forma podemos notar que los obeliscos eran usados en la religión babilónica. Pero es en Egipto que su uso fue más preeminente. Como es sabido, Egipto llego a ser una gran fortaleza del paganismo y de los antiguos misterios religiosos. Hay un gran número de estos viejos obeliscos todavía en Egipto, aunque en su mayoría han sido removidos y llevados a otras naciones. Uno de ellos está situado en el Parque Central de Nueva York, otro en Londres, y muchos de ellos (como hemos de ver), ¡fueron transportados a Roma! Originalmente estos obeliscos se asociaban con el culto al dios Sol. Eran símbolos de Baal o de Nimrod [51]

Aquellas gentes – habiendo rechazado el conocimiento del verdadero Creador –, al notar que el sol daba vida a las plantas y al hombre, comenzaron a pensar en él como Dios, el gran otorgador de la vida. Mas no solamente eran los obeliscos símbolos del sol; también era reconocidos como símbolos sexuales. Aquellas gentes se daban cuenta que a través de relaciones sexuales se producía vida. Y por esta razón – como es sabido por todo aquel que ha estudiado – el falo, órgano reproductivo masculino, fue también reconocido (igual que el sol) como un símbolo de vida y, por ende, un símbolo del dios-Sol. ¡De ahí el significado del obelisco! [52]
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Considerando el denigrante significado de los obeliscos, no debe sorprendernos que su uso
fuese prohibido por la Biblia. La palabra “imágenes”, que aparece en nuestra Biblia, es traducida de varias palabras diferentes con distinto significado. Una de éstas palabras es matzebah, que significa “imágenes altas”, es decir, obeliscos. Esta palabra es usada en 1° Reyes 14:23, 2° Reyes 18:4 y 24:14, Jeremías 43:13 y Miqueas 5:13. Otra palabra original que se usaba frecuentemente, refiriéndose a los obeliscos, es hammanim, que significa “imágenes del sol”, es decir, imágenes dedicadas al sol u obeliscos. Esta palabra se encuentra en el texto original de Isaías 17:8 y 27:9.

Para que estos obeliscos pudieran presentar mejor su simbolismo pagano eran erigidos verticalmente. Así que apuntaban hacia el sol. La posición era erecta, con el fin de simbolizar al falo. Al considerar cuán importante era esta posición erecta del obelisco, para aquellos que veneraban los misterios, es interesante notar lo que Dios declaró en cuanto a tan falso culto. Dijo que sus imágenes” –obeliscos–  “no se levantarán” (Is. 27:9). Podemos darnos cuenta, así de la oposición del Señor a estos nefandos símbolos.

Cuando los israelitas infieles mezclaron cultos paganos con su culto al verdadero Dios, ¡también construyeron “una imagen del celo en la entrada del templo! (Ez. 8:5). Esta imagen era probablemente un obelisco, el símbolo fálico; porque, como lo dice Scofield en su comentario a este capitulo, “se habían entregado a cultos fálicos”.  Esta práctica de erigir obeliscos a la entrada de los templos paganos, fue una costumbre establecida en aquella época. A la entrada del templo de Tum se encontraba un obelisco igual que al frente del templo de Hathor, “el aposento de Horus” (Tammuz).

Al considerar el uso del obelisco a la entrada de los templos en el viejo paganismo, no debe sorprendernos el hallar “exactamente” los mismo en la Babilonia moderna, ¡la iglesia católica romana! Sí, no solamente eran puestos estos obeliscos a las entradas de los templos de los idolatras del sol, sino que al frente de la entrada de la catedral de San Pedro, en Roma, ¡hallamos el símbolo idéntico hoy en día! La foto de la página anterior nos muestra la Iglesia de San Pedro –como la iglesia “madre” de todo el cristianismo- , ¡y al frente de ella el obelisco o imagen del celo, símbolo del falo! He aquí una increíble clave para ayudarnos a identificar a la Babilonia moderna.

Obelisco egipcio en la Plaza de San Pedro, Vaticano, Roma.

¿Cómo ha sido que un objeto tan abominable haya sido puesto ahí? Cuando lo estudiamos, descubrimos que al propagarse la religión misteriosa a Roma, junto con ella llegó el uso de obeliscos como un símbolo. Y no solamente fueron los obeliscos hechos y erigidos en Roma, sino que los mismos obeliscos egipcios fueron trasladados a Roma a un gran costo y luego fueron erigidos por los emperadores y dedicados al dios-sol, en días paganos. Y este fue el caso del obelisco que actualmente está situado ante la Basílica de San Pedro.

No es solamente una copia de un obelisco egipcio, ¡sino que es el mismo obelisco que era adorado en Egipto tiempos atrás! Calígula, en los años 37-41 después de Cristo, hizo transportar este obelisco desde Heliópolis (Egipto) hasta su circo de las colinas del Vaticano, donde actualmente yace la catedral de San Pedro. 55  Heliópolis, la ciudad de donde fue transportado originalmente este obelisco, no es más que el nombre griego de Beh-Semes, ¡el cual era el centro egipcio de adoración al sol de tiempos atrás! Y es este el sitio del que dice la Biblia que “…además quebrarán las estatuas de Beth-semes que es en tierra de Egipto y las casas de los dioses de Egipto” (Jeremías 43:13).

De tal forma que el mismo obelisco que una vez estuvo en el antiguo templo pagano, centro del paganismo egipcio (Heliópolis o Beth-semes), ahora está situado ante el templo que es el centro del paganismo moderno, la llamada Catedral de San Pedro, la iglesia “madre” del catolicismo. Esto parece más que una coincidencia. Aquel obelisco de granito rojo del Vaticano mide 83 pies de altura (132 pies con sus cimientos) y pesa 320 toneladas. En 1586, para asegurarse de que el obelisco estuviese situado directamente a la entrada de la Catedral, fue movido a una corta distancia de donde está hoy situado, en la Plaza de San Pedro, por orden del papa Sixto V. No era tarea fácil el mover este pesado obelisco, especialmente en aquellos días. Muchos hombres se negaron a hacer esta tarea, especialmente cuando el Papa pronunció la pena de muerte si el obelisco era soltado y roto. [56]  Tal sentencia indica por sí misma cuán importante consideraba el papa y su pueblo al ídolo tan abominable.

Los obeliscos de Roma que, desde las intervenciones de Sixto V y Domenico Fontana (1543-1607), jalonan sus trazados urbanísticos, no podían pasar inadvertidos a la imprenta; aquí la publicación sobre el obelisco vaticano (Roma, 1587).

Finalmente, un hombre llamado Domenico Fontana, aceptó la responsabilidad de mover y erigir el obelisco del Vaticano. Con 45 montacargas, 160 caballos y un grupo de 800 hombres, comenzó el trabajo de recolocación. La fecha fue el primero de septiembre de 1586. Las multitudes llenaron la extensa plaza. Mientras el obelisco era removido, la gente que estaba allí –bajo pena de muerte- fue obligada a mantenerse en silencio hasta que se terminó la recolocación. Nuevamente notarnos la importancia que la Iglesia Romana atribuía a este ídolo. Finalmente, después de que casi fracasan en su intento, el obelisco fue levantado, sonaron cientos de campanas y rugieron los cañones y la multitud gritó entusiasmada. Se dedicó al ídolo a la “cruz”, celebraron una misa y el papa pronunció una bendición para los trabajadores y sus caballos. [57]

Domenico Fontana, De la Transportación del Obelisco al Vaticano. fol. 8r.

La fotografía que se adjunta en la parte inferior indica cómo la Catedral de San Pedro y su plaza circular están localizados en forma de cruz. En el centro de la plaza (A) esta formada por 284 columnas en estilo dórico, ¡y costó aproximadamente un millón de dólares! ¡El uso de estas columnas fue copiado directamente del estilo de templos paganos! Incluimos aquí un dibujo del viejo templo de Diana, uno de los muchos ejemplos de cómo eran las columnas usadas en los templos paganos. Igual que el obelisco, estas columnas eran también consideradas como símbolos “misteriosos” del falo. En el vestíbulo del templo pagano a la diosa, en Hierápolis, por ejemplo, una inscripción referente a las columnas dice: “Yo, Dionisio, dediqué estos falos a Hera, mi madrasta”  Y aun así, estas columnas fueron usadas en abundancia para construir el circular de la Plaza de San Pedro, la cual rodea el obelisco egipcio.

Plaza de San Pedro, en el Vaticano, Roma.

Asimismo, al escoger las colinas del Vaticano como sitio de la “Iglesia madre” del catolicismo, fue el resultado de una mezcla del paganismo. En tiempos anteriores, esta colina –como lo indica la misma palabra- era un “sitio de adoraciones divinas” (Vaticinia). Se dice que este nombre proviene del nombre de la deidad Vaticanus, quien tenía su sitio preeminente en esta colina. [59]

Mas tarde la colina fue usada para los festivales anuales en honor a Attis Otamus, hijo de la gran madre. En este festival se cortaba un pino y se le ataba a su tacho una efigie del dios. Esta efigie era más tarde enterrada en una sepultura. Estos ritos son aún ejecutados en todo país católico, ritos que son una mezcla del antiguo paganismo con la cristiandad. Como alguno de los ritos antiguos en honor a Tammuz, eran eventos similares a los que le sucedieron a Cristo (tales como su muerte, entierro, etc.). Paganismo y cristianismo fueron unidos “casi sin interrupciones”, ya que esta ceremonia eran celebradas en un santuario de la colina vaticano, que fue mas tarde poseida por los católicoromanos y la Iglesia madre de San Pedro,que esta situada actualmente en el mismo sitio.

Así como los líderes católicos tomaron otras cosas del paganismo, no debemos sorprendernos que también copiaran la idea de construir templos elaborados y costosos, tales como su iglesia principal, la de San Pedro. Esta iglesia es considerada como la mas grande de la cristiandad. La iglesia mundana pensó en construir tal templo, un templo de mayor esplendor que aquellos de la antigua religión romana. Y así, simulando el diseño del panteón, de la roma pagana – sólo que más elaborada –, San Pedro fue completado finalmente aún costo ¡50 millones de dólares! Y hasta hoy en día, muchos todavía suponen que Dios quiere que su pueblo le construya costosos y elaborados templos de adoración. ¡Tanto es así, que la construcción de la iglesia se ha convertido en un gran negocio!

Basílica de San Pedro, principal templo católico del mundo.

¿Pero está de acuerdo con las Escrituras el usar miles o a veces millones de dólares en un edificio lujoso? ¿Enseñaron esto Cristo y sus discípulos? ¿Cuál es el plan de Dios en cuanto a esto? Sabemos que Dios dirigió a su pueblo, bajo el reino de Salomón, para construir un templo en el tiempo del antiguo testamento y el Señor decidió hacerse presente en él. Pasando al nuevo testamento, el Espíritu Santo no habita en templos hechos de manos (Hechos 17:24). Ahora el Señor habita dentro de su pueblo – su verdadera iglesia – por medio de su Espíritu. Pablo dice así: “¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? (1°Cor. 3:16)

Comprendiendo esta verdad, la iglesia primitiva del Espíritu nunca construyo templos de piedra y acero. Ellos procedieron a predicar el mensaje del reino, el mensaje glorioso y venidero Reino. Nunca se le dio énfasis al edificio en sí. ¡Ellos nunca hicieron campañas financieras ni demandaron ofrendas para construir un templo más lujoso que el vecino! ¡No! Su tiempo y su dinero lo pusieron en propagar el mensaje, no en un edificio. ¡Tanto es así que no hay testimonio de que antes de los años 222-235 d .de C., se hubiese construido algún templo! [60]

Claro está que no tratamos de decir que el tener un edificio como iglesia este mal. Sin duda alguna, que el motivo por el cual no se construyeron templos antes fue porque a los primeros cristianos no se les permitía tener títulos de propiedad debido a la persecución que sufrían. De lo contrario, estamos seguros que se hubieran construido algunos edificios sencillos. No con fines de ostentación. No hubieran tratado de competir con el estilo de los templos esplendorosos de los paganos, tales como los de Diana en Éfeso o el Panteón de Roma.

Pero la iglesia apóstata de Roma, por razón de su mezcla con el mundo, llegó a obtener gran poder y riquezas bajo el reino de Constantino. Siguieron como modelo en construir edificios eclesiásticos de gran lujo y valor – un ejemplo que se ha prolongado hasta nuestros días –. Sus edificios eran más elaborados y costosos de lo necesario. Y esta idea se ha arraigado tanto en la mente del pueblo, que la palabra Iglesia, para una gran mayoría significa un edificio; mientras que la verdadera interpretación que hayamos en la Biblia nos indica que la iglesia es un grupo de personas que alaban a Dios y quienes son templo del Espíritu Santo.

Actualmente la mayoría de los templos valiosos que han sido construidos a través de los siglos, destacan una torre. Y preguntamos, ¿Por qué? La mayoría de las iglesias católicas – romanas tienen una torre. ¿Por qué? ¿Por qué las iglesias protestantes, en su mayoría, siguen este ejemplo de destacar una torre en conexión con sus templos de adoración? Cada generación de constructores a copiado a la generación anterior sin siquiera investigar sobre el origen de esta idea.

Algunas torres eclesiásticas han constado fortunas al construirse. Los millones dólares que se han invertido en estas torres hubieran podido ser usados en la propagación del Evangelio o en ayudar a los necesitados. Parece obvio que el único motivo de construir tales torres es el de lucirlas. Claro esta que la Biblia no nos enseña a construir dichas torres. Nuestro Señor nunca construyó esta clase de estructuras cuando estuvo en la tierra, ni tampoco instruyó a sus discípulos de esta manera cuando regresó con su Padre. Entonces, ¿Cómo comenzó esta tradición de torres arquitectónicas?.

Todos estamos familiarizados con la gran torre de Babel y sabemos de cómo Dios se enojó en contra de ellos. Hemos también notado como se expandieron otras ideas desde Babilonia. ¿Podría ser este el origen de construir una torre en relación con los templos religiosos? Durante los primeros días de Babilonia el pueblo dijo: “Vamos, edifiquemos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo” (Génesis 11:4). Sin duda alguna que la expresión “que llegue al cielo” fue para indicar gran altura. Esta misma expresión la encontramos en Deuteronomio 1:28, que menciona grandes ciudades cuyas murallas se levantan “hasta el cielo”. De igual forma, la torre de Babel fue planeada para que tuviese gran altura. ¡Pero no debemos suponer que estas construcciones de Babel eran con el fin de elevarse hasta el cielo, donde está el Trono de Dios! ¡No! ¡Su deseo no era estar ante la presencia de Dios! Al contrario, hay suficientes evidencias que indican que la torre estaba relacionada con su religión, con su culto al sol.

Los historiadores se refieren a Babel como un Ziggurat (una torre con pequeña pirámides que van indicando diferentes historias). De todos los majestuosos monumentos de Babilonia, la grandiosa torre de Ziggurat fue sin duda alguna una de las construcciones más espectaculares de su era, elevándose majestuosamente sobre su gran muralla de miles de torres. Alrededor de la vasta plaza se separaban recámaras para los viajeros y también para los sacerdotes que vigilaban el Ziggurat. Koldewey llamó a esta colección de estructuras “el Vaticano de Babilonia”. Aunque Babilonia era conocida por su grandiosa torre del pasado, también tenía otras numerosas torres por las cuales también se la conocía.

Se cree que uno de los significados del nombre de la diosa Astarté (Semiramis), escrito como Asht-Tart, quiere decir “la mujer que edificaba torres” [62] La diosa Cibeles (quien también ha sido identificada como Semiramis), era conocida como la diosa portadora de torres. La primera  (dice Ovid) que edificó torres y ciudades y por lo cual fue representada con una corona en forma de torre sobre su cabeza, como también lo fue Diana (véase la ilustración de Diana en el artículo Dos). En el simbolismo de la Iglesia Católica, ¡La torre es un emblema de la Virgen María! Encontramos entonces una conexión definitiva dentro de la adoración a la diosa-madre y las torres de la religión babilónica.

Algunas de las antiguas torres fueron construidas por motivos militares –torres de guardia- , ¡pero la mayoría de las torres construidas en el Imperio babilónico fueron exclusivamente religiosas y asociadas con el culto al sol y unidas al templo! En aquellos días, un extranjero que entraba a la ciudad de Babilonia no tenía dificultad alguna en localizar el templo, pues según se dice, encima de las casas de techos planos “…podía verse la torre con claridad”. Cada población del Imperio babilónico tenía su templo y éste su torre. 64 Ya hemos visto cómo un cierto número de ideas se originaron en Babilonia fue también la cuna de las torres religiosas! Es aún más probable cuando consideramos que fue durante la edificación de la gran torre de Babel que comenzó la divulgación a través de la emigración de los hombres, sobre la faz de la tierra, que llevaron consigo la idea de la torre. Y a pesar de que al paso de los años estas torres religiosas se han desarrollado de diferentes formas y en distintos países, ¡las torres continúan de una o de otra manera! Notemos cómo son usadas las torres por las diferentes religiones del mundo:

Las torres han sido parte de las religiones de los chinos por mucho tiempo. La ilustración acompañante indica una de las muchas “pagodas” (el derivado de este nombre es “diosa”). En cuanto a las torres usadas por la religión hindú, leemos: “…desplazadas sobre grandes templos, hay grandiosas pagodas o torres… elevándose altamente sobre los alrededores, en todo sitio podían ser vistas por el pueblo y de tal manera, su devoción a su culto idólatra aumentaba… Un gran número de estas pagodas tienen cientos de pies de altura y están cubiertas de esculturas que representan escenas de la vida de los dioses del templo o de eminentes santos”. [65]

Minaretes en la Meca del Islam

La ilustración indica numerosas torres llamadas minaretes en La Meca. Torres de este estilo fueron también usadas en la famosa iglesia de Santa Sofía, en Constantinopla. El uso de las torres también se llevó a cabo en el cristianismo católico y protestante. La torre de la gran catedral de Colina se eleva 515 pies sobre el nivel de la calle, mientras que la catedral protestante de Ulm, también en Alemania, mide cerca de 528 pies de altura. No solamente en grandiosas catedrales, sino aun en pequeñas capillas, está incluida en su diseño una torre de cualquier clase. Y la única razón por la que se hace esto es simplemente por tradición, una tradición nunca investigada. En la cima de estas torres religiosas, una cúspide frecuentemente apunta al cielo. En realidad el ápice o capitel nos es tan familiar y se usa tan generalmente, que su origen nunca nos preocupa, es, simplemente, una forma modificada del obelisco del cual hablamos en la primera parte este capítulo. Cuantiosos escritores mencionan cómo el ápice o capitel originalmente no fue más que otra forma de obelisco, un símbolo del falo. [66]  Actualmente, existen especimenes fantásticos de símbolos que fueron originalmente fálicos: cúspides en las iglesias y obeliscos…, todos mostrando la influencia de antepasados idólatras. [67]

Al final de la cúspide o capitel de las iglesias está situada, invariablemente, una cruz. Las costosas catedrales y edificios de los que hemos hablado en este capítulo están frecuentemente decorados con cruces en muchas formas. Encima del obelisco que se encuentra situado a la entrada de la catedral de San Pedro, en Roma, ha sido colocada una cruz para “cristianizarlo”. Pero la cruz, como imagen –un pedazo de madera- , ¿es verdaderamente un símbolo cristiano? Esta es la pregunta que hemos de contestar en los siguientes artículos.

[50] Enciclopedia de religiones, Vol. 3, p. 264

[51] Fausset. p. 511

[52] Enciclopedia de religiones, p.33. Símbolos pagano-cristianos, antiguos y modernos, p.99

[53] Biblia Scofield, p. 847, nota.

[54] Enciclopedia de religiones, p. 33.

[55] Harper´s diccionario bíblico, p. 500; Enciclopedia católica, Vol. 13, p. 371.

[56] Monumentos antiguos de Roma, p. 175-177.

[57] Ibid., p. 177.